Cuando andaba con mis alas heridas, te encontré y desde entonces entendí que querias acompañar mi corazón, que me llevaste a ver figuras en las nubes, y me fuiste sanando poco a poco, a creer que es posible un mañana con lealtad y amor.
Saber que apostaste el todo por el todo por solo estar a mi lado. Que no me cortaste las alas cuando quise volar, solo te sentaste para verme y esperar a que cumpliera mis sueños, muy a pesar que estaban por encima de los tuyos.
Gracias por ser "una persona de una sola intención". Gracias por enseñarme a creer de nuevo, a ver que las montañas tienen formas de colores, por cuidarme en el mar cuando tenia miedo de los tiburones y los corales.
Gracias por hacerme vibrar, mi corazón se siente muy agradecido con tu compañia, gracias por tu tiempo y paciencia. De abrir la puerta y decir !Sorpresa! ahora somos tres, y yo atonita ni sabia que decir, solo dije "bienvenida".
Gracias por enseñarme a amar, como solo lo sabes hacer Tú, gracias por pertenecer a mi vida.